jueves, 5 de mayo de 2016

Pinturas famosas objeto de robos, vandalismo y destrucción (parte I)

Obras de arte robadas o perdidas

La imagen de la izquierda corresponde a la Gioconda de las columnas


“La Gioconda de las columnas” de Leonardo Da Vinci, es una de las obras mas polémicas del genio toscano. Fue hallada hace poco por un investigador italiano que afirma haber hallado en Rusia un cuadro similar a "La Gioconda" y dice que ha encontrado elementos que lo hacen compatible con obras de Leonardo da Vinci, aunque matiza que es solo una hipótesis. Esta pintura data del año 1490-1497.

Silvano Vinceti, que ha promovido la búsqueda en Florencia de los restos de la mujer que pudo servir de modelo para la "Mona Lisa", señaló hoy a Efe que en 2011 recibió la llamada de un magnate ruso que recurrió a sus conocimientos en la materia para que investigara el origen de una pintura de su colección privada.

"Nosotros recibimos el encargo en 2011. Este magnate, del que no puedo decir el nombre, me contactó para que fuéramos a San Petersburgo e hiciéramos una prueba sobre este cuadro", recordó.

El cuadro consiste en una figura femenina muy parecida a la Gioconda retratada por Da Vinci a comienzos del siglo XVI, aunque en esta versión la mujer aparece entre dos grandes columnas, al igual que en uno de los dibujos preparatorios de la obra atribuido a Leonardo.

Vinceti asegura que, tras estudiar la obra mediante diversas técnicas, "múltiples son los indicadores que evocan al gran genio toscano" aunque -apuntó- "se trata de una hipótesis".

"Todos los elementos derivados de esta larga y fascinante aventura de investigación están a disposición de cualquiera. Personalmente me limito a afirmar que la posibilidad de que pueda pertenecer a la mano de Leonardo y de un discípulo es una hipótesis digna", señaló además en un comunicado.

Para esbozar esta teoría este experto italiano ha recurrido a una "larga y articulada investigación" que, a su juicio, ha ofrecido varias pruebas.

En primer lugar un examen con rayos infrarrojos que "ha evidenciado la plena compatibilidad de este dibujo con el periodo en el que Leonardo realizaba sus obras de arte".

Además ha comparado esta supuesta Gioconda con un dibujo preparatorio de la obra original custodiado en el museo del Louvre y atribuido a Leonardo por Carlo Pedretti, considerado una de los máximos conocedores de la vida y obra de Da Vinci.

La comparación entre la "Gioconda rusa" y dicho cartón ha mostrado "la plena sobreposición" entre ambas obras, que coinciden también en algunas características, como la presencia de dos columnas, en la edad más joven de la modelo y en su labio superior.

En tercer lugar la modelo de la pintura hallada en Rusia y la de la Gioconda del Louvre tienen las manos más oscuras que el rostro, una característica que recuerda a "las técnicas de claroscuro que solo Leonardo dominaba".

Por todo esto el estudioso mantiene que "existe la posibilidad de que Leonardo pueda haber realizado una "Gioconda entre columnas"" desconocida para la mayoría.

Vinceti confesó carecer de certeza sobre la autenticidad de la pintura y subrayó que "estos elementos fundan una posibilidad".

"Yo no digo que sea otra Gioconda de Leonardo. Digo que todos estos elementos ponen las bases de una posibilidad (...). Seguramente son todo indicadores muy interesantes y altamente fascinantes que evidencian una serie de coincidencias que pueden ser casuales o atribuibles a Leonardo", refirió.

Vinceti es un divulgador italiano que preside el Comité Nacional para la Valorización de los Bienes Históricos, Culturales y Ambientales, un asociación privada, a pesar de su denominación, que declara como su objetivo "resolver enigmas ligados a grandes personajes" italianos.

Fuentes: Agencia EFE, Notimex y Analisi della “Gioconda con colonne” del Dr. Peana Massimiliano. Este último análisis, es muy completo en todos los sentidos.



"Natividad con San Francisco y San Lorenzo" obra con la que Michelangelo Merisi "Caravaggio" representó el nacimiento de Jesús de Nazaret entre claroscuros. El cuadro, pintado con óleo sobre lienzo a comienzos del siglo XVII, fue robado durante una lluviosa noche del 17 de octubre de 1969 probablemente por el crimen organizado, arraigado en esta isla italiana bajo el nombre de "Cosa Nostra". La obra fue sustraída de un oratorio en Palermo, Italia.

La obra permanece desde entonces en paradero desconocido y se encuentra entre las piezas más buscadas por el Comando de Carabineros para la Protección del Patrimonio Cultural de Italia.
También el FBI estadounidense la ha incluido entre los diez robos de arte más importantes registrados, concretamente en la tercera posición, al tiempo que cifra su valor en veinte millones de dólares.

La búsqueda del original ha estado marcada por diferentes confesiones de conocidos exponentes de la mafia siciliana, como el arrepentido Francesco Marino Mannoia, quien durante un juicio celebrado en 1996 explicó el "modus operandi" de la sustracción.

De acuerdo a su declaración, los ladrones arrancaron el cuadro de la pared del Oratorio con una cuchilla de afeitar y, durante la operación, causaron importantes desperfectos en esta joya del barroco.
 Las esperanzas de encontrar la pintura de Caravaggio resurgieron cuando el miembro de "Cosa Nostra" Giovanni Brusca intentó, aunque sin éxito, negociar un mejor trato carcelario a cambio de información sobre su paradero.

El también mafioso Salvatore Cangemi aseguró durante otro proceso judicial que el lienzo no se ha destruido y que se expone durante las reuniones de "Cosa Nostra" como "símbolo de su poder". Fuente: El Informador (12 de diciembre 2015).




Batalla de Anghiari

En 1503, Leonardo recibió el encargo de pintar un mural de una escena de la histórica batalla en el Palazzo Vecchio de Florencia.

Se quedó sin terminar y no ha sido vista desde que la habitación en que estaba parcialmente pintada fue remodelada por Vasari a mediados del siglo 16.

Algunos historiadores del arte creen que todavía se encuentra en el Palazzo Vecchio y que Vasari creó una falsa pared en frente del mural para preservarlo, sobre todo porque en una de sus pinturas en el Palazzo Vecchio están escritas las palabras: "Busquen y encontrarán".

"De lo que estoy muy seguro es que, es solo cuestión de tiempo y también de tratar de averiguar la logística y resoverla –de cómo quitar el fresco de Vasari, que es un tesoro nacional, sin destruirlo, antes de llegar al Leonardo", dijo Charney.

Un experto forense en arte y arquitectura renacentista llamado Maurizio Seracini está tratando de conseguir el financiamiento para localizar el cuadro detrás del de Vasari. "Sería sensacional si aparece y le deseo todo el éxito a Maurizio", dijo Kemp, aunque añadió que si la pintura inacabada ha estado realmente oculta detrás de una pared durante 500 años, estaría en muy mal estado.

La otra teoría de la Batalla de Anghiari

Gracias a instrumentos de alta tecnología que utilizan para atravesar un valioso mural del siglo XVI que se encuentra en Italia, un grupo de investigadores anunciaron en 2011 que podrían haber encontrado la primera prueba de que tras el fresco de Giogio Vasari (1550) en el Palazzo Vecchio de Florencia, se esconde una segunda obra de arte: un fresco perdido de Leonardo da Vinci.

Con una minúscula cámara han tomado fotografías de un espacio vacío entre La batalla de Marciano de Giorgio Vasari y el muro posterior del Palazzo Vecchio de Florencia, actual sede del ayuntamiento de la ciudad.

Asimismo, han hallado restos de pigmento negro y laca, que consideran indicios de que el Leonardo perdido podría haberse salvado de la destrucción.

Por el momento los hallazgos no son concluyentes (la investigación, además, se ha visto interrumpida por fuertes protestas), pero constituyen las primeras pruebas que podrían resolver un misterio de más de cuatro siglos.

Leonardo da Vinci recibió en 1502 el encargo de Piero Soderini de pintar un fresco para celebrar la victoria de los florentinos sobre Milán en la batalla de las llanuras de Anghiari en 1440. La obra perdida es La batalla de Anguiari, que podría medir más de 6 metros de largo y 3 de alto.

Al parecer, Leonardo aprovechó la oportunidad para emplear  una nueva técnica experimental que terminó siendo un fracaso.

Hacia 1550 le encargaron a Vasari la reforma del Salón de los Quinientos, llamado así por los 500 miembros que formaban el Consejo de la República de Florencia, y éste pintó varios murales de gran altura.

Uno de ellos fue pintado sobre la obra inacabada de Leonardo, aunque una de las hipótesis señala que Vasari, admirador de Leonardo, en lugar de destrozar su mural, lo tapió.

El italiano Maurizio Seracini, director de la investigación y miembro de la National Geographic Society (propietaria de National Geographic News), lleva 36 años tras la pista de la obra perdida.
«Desde el primer día de mi investigación he tenido por objetivo descubrir dónde pudo ser pintada La batalla de Anghiari, y si sigue en el mismo sitio», afirma Seracini en el próximo documental de National Geographic Channel llamado Finding the Lost da Vinci. «Estoy convencido de que está ahí»

El que busca encuentra

Admirados artistas reprodujeron el fresco perdido de Leonardo da Vinci antes de que se perdiera en el tiempo. Una de las reproducciones más famosas  se encuentra en el Museo del Louvre, en París.

Estas reproducciones, aunque maravillosas, no son iguales que el original de Leonardo. Dejan fuera detalles que se perdieron al reducir el fresco pintado en un mural de gran tamaño a un lienzo y se cree que, en algunos casos, no se han retratado personajes que formaban parte de la obra original.

Por ello, investigadores como Seracini han dedicado todos sus esfuerzos a encontrar pistas que les lleven a descubrir la obra perdida de Leonardo.

La primera llegó en los años 70, cuando Seracini, desde un andamio frente al mural de Vasari, descubrió dos palabras escritas en el estandarte que sujeta uno de los soldados: «cerca trova», que significa «el que busca encuentra». Seracini lo entendió como la prueba de que Vasari construyó un falso muro sobre el fresco de Leonardo.

El equipo liderado por Seracini consiguió el permiso para escanear el Salón de los Quinientos con un radar de penetración de alta frecuencia. El estudio reveló la existencia de un espacio vacío detrás de la sección del mural que contiene la inscripción.

Para poder estudiar lo que hay detrás del fresco de Vasari, el equipo pensaba perforarlo en 14 puntos estratégicos, haciendo agujeros de un centímetro de ancho. Sin embargo, se levantó una gran protesta cuando los periodistas publicitaron el proyecto.

«Rápidamente se convirtió en un asunto político, y eso que solamente estaban haciendo pequeñísimas perforaciones a unos 9 ó 12 metros sobre el suelo», señala el historiador del arte Martin Kemp, de la Universidad de Oxford, que no participa en la investigación.

«En mi opinión, los daños pueden repararse de forma invisible».

El plan B

A pesar de las protestas, se concedió al equipo de Seracini una semana para continuar con su trabajo a finales de 2011, aunque no a través de las 14 perforaciones que esperaban realizar.

Para evitar dañar partes originales del fresco de Vasari, los conservadores del museo les permitieron perforar únicamente en las zonas agrietadas o ya restauradas.

Muchos de estos puntos se encontraban alrededor del espacio vacío, pero los investigadores dieron con él: un hueco detrás de 17 centímetros de fresco y ladrillo.

Insertaron entonces una cámara endoscópica y grabaron lo que parecían restos de trabajo de albañilería y puntos que parecían haber sido tocados por un pincel.

Sacaron del agujero restos que analizaron después con rayos X: los resultados señalaron la existencia de pigmento negro.

Basándose en ese análisis, Seracini cree que esos pigmentos son similares a los encontrados en partes de la Gioconda y de San Juan Bautista.

Además de estos pigmentos, localizaron fragmentos de material rojo que podrían ser laca, cuya presencia es muy improbable en una pared normal.

Estos componentes propios de las pinturas del Renacimiento constituyen para Seracini pruebas reveladoras, aunque se lamenta de no haber hallado más en el tiempo asignado.

«A menos que consiga un trozo y demuestre que es pintura, no puedo afirmar nada definitivo. Es muy frustrante», afirma Seracini en el documental.

¿Un descubrimiento histórico?

Peter Siddons, físico del Laboratorio Nacional de Brookhaven que ha confirmado famosas obras de arte con aceleradores de partículas (incluyendo un cuadro de Rembrandt) cree que hay muchas posibilidades de que haya algo detrás del fresco de Vasari.

«No conocemos muchos detalles por el momento, pero basándonos en lo que hemos sabido hasta ahora, creo que ahí hay pintura. Han encontrado trazos de pincel y restos de pintura», señala.

«Aunque lanzarse a decir que es un Leonardo da Vinci es otra cosa».

«Pero alguien se tomó la molestia de construir un falso muro. Eso es cuanto menos intrigante».

Kemp considera que los resultados son interesantes, aunque no concluyentes. Los florentinos del Renacimiento solían pintar las paredes para decorarlas, por lo que los fragmentos encontrados podrían provenir de esas decoraciones, y no de un fresco de Leonardo.

«Ni siquiera sabemos cuál es la pared sobre la que pintó Leonardo. Las versiones no son nada explícitas en este sentido», afirma. «Aún así, estoy de acuerdo en que los resultados encontrados hasta ahora invitan a seguir adelante».

El trabajo de Seracini sigue en suspenso y podría no reanudarse hasta que se resuelva la cuestión política.

Según Kemp, si la investigación continúa y el equipo consigue pruebas del mural, estaremos ante un momento histórico.

«Creo que necesitamos un desenlace, no podemos dejarlo en el aire», añade.
«Si se confirma, será uno de los mayores descubrimientos del siglo».

“La batalla de Anghiari” del dibujo de arriba es una copia según Peter Paul Rubens: yeso negro, pluma y tinta, pintado encima con acuarela. Medidas: 54,2 x 63,7 cm.
Mas información de la obra

(La battaglia di Anghiari) es una pintura al fresco de Leonardo da Vinci, actualmente perdida, pintada en un muro del Salón de los Quinientos del Palazzo Vecchio de Florencia entre 1503 y 1506. Consta que en su ejecución Leonardo contó con la ayuda de un pintor al que los documentos llaman «Ferrando Spagnuolo, dipintore», que pudiera ser Fernando Yáñez de la Almedina o quizá Fernando Llanos. Leonardo abandonó Florencia en 1506, dejando la pintura inacabada. En 1549 aún estaba a la vista, pero desapareció en 1563 como muy tarde, al encomendarse a Giorgio Vasari la remodelación decorativa del gran salón. Recientemente algún experto ha afirmado haber hallado con ayuda de un endoscopio, el antiguo fresco disimulado tras un muro debajo de los frescos de Vasari.

Se conocen varios de los dibujos preparatorios elaborados por Leonardo da Vinci, aunque ningunos permite ver la escena en su conjunto. Los caballeros que ocupaban el centro de la composición, la llamada Lucha por el estandarte, es la parte mejor conocida gracias a cierto número de copias antiguas en papel y un grabado de Lorenzo Zacchia el joven, de 1558, que pudo ser utilizado en 1603 por Peter Paul Rubens para un dibujo conservado en el Museo del Louvre, la más célebre de esas réplicas del fresco perdido.

Fuentes: National Geographic, Agencia EFE, Análisis del Dr. Giulio Nathan.




“Retrato de un joven” de Raffaello Sanzio da Urbino (acaso Francesco Maria della Rovere, antaño perteneciente al Museo Czartoryski de Cracovia y actualmente desaparecido). Esta obra data de 1513-1514.

Según expertos, la obra podría alcanzar 97 millones de dólares en una subasta.

El óleo del siglo XVI fue descubierto por fuerzas alemanas en Cracovia en 1939. Luego la Gestapo lo usó para decorar la residencia de Hitler en Berlín. Estando bajo el resguardo del oficial nazi Hans Frank, la obra desapareció desde 1945.





Leda y el cisne dibujo de Rafael Sanzio




“Leda y el cisne” de Leonardo Da Vinci "Copia de la Leda de Leonardo" Tiza, pluma y tinta s/papel  31x19'2 cms. Realizada por Rafael Sanzio, conocido como "Rafael" (1483-1520). 

Elegir el tema de Leda, obra perdida del genio renacentista italiano Leonardo da Vinci, de la que sólo se conservan bocetos, copias ó réplicas, ya era tarea ardua que habían tratado grandes maestros de la pintura y la escultura, pero el artista asumió el reto con resultados sorprendentes, pues añadió la originalidad de duplicar la imagen como si de un espejo se tratara, rodeándolas de símbolos que recordaban al ave objeto de la leyenda mitológica.

Colección Real, Windsor (Inglaterra). El tema se refiere al momento en que Leda, esposa del rey Tindáreo de Esparta, camina junto al río; el dios Zeus, que la contempla desde el Olimpo, baja del cielo en forma de cisne para poseerla.


“El Políptico de la Adoración del Cordero Místico”, también conocido como Políptico de Gante o Altar de Gante, es un retablo formado por 12 tablas pintadas al óleo por ambos lados, obra de los hemanos Hubert y Jan Van Eyck, para el altar mayor de la Catedral de San Bavón de la ciudad de Gante. Fue encargada a Hubert por el burgomaestre de la ciudad, Jodocus Vijd, guardián de la Iglesia de San Juan, y su esposa Elisabeth Borluut. Cuando Hubert murió en 1426 finalizó la obra su hermano, Jan Van Eyck.

El altar de Gante es una de las obras maestras de la pintura flamenca y significa un gran cambio en  la historia de la pintura: supuso el paso de las formas medievales al moderno Renacimiento nórdico. El panel central del retablo abierto muestra la representacion de la Eucaristía, el símbolo de Cristo. Se trata de la representación iconográfica de la cita bíblica de la Adoración del Cordero [Apocalipsis 7, 9-10]: bajo el Espíritu Santo en forma de paloma, la sangre mana del pecho del Cordero al Cáliz, para simbolizar el sacrificio de la muerte de Cristo.



“El beso de judas” Michelangelo Merisi da Caravaggio, El beso de Judas (o El Prendimiento de Cristo) (1573-1602) 134×172,5 cm.

El 31 de julio de 2008 los trabajadores del museo ucraniano de Arte occidental y oriental de Odessa descubrieron el robo de El beso de Judas de Caravaggio. Era la única obra del genial pintor italiano que se conservaba en un museo ucraniano, y muy pocas veces se exhibió fuera de la institución. La obra llegó a Ucrania porque fue comprada en París por un embajador ruso en Francia, que la regaló en 1870 al gran duque Vladímir Aleksándrovich de Rusia. Una de sus joyas. Una tragedia nacional, según declaró el director del museo.

El robo se produjo el 30 de julio, aprovechando que el museo estaba cerrado ese día. Los ladrones accedieron a través de una ventana directamente a la segunda planta: fueron muy cuidadosos al retirar los cristales con una cuchilla- por este motivo la alarma no funcionó, ya que sólo se activaba si se rompían los cristales. Dadas las dimensiones de la obra, 134×172,5 cm. los ladrones cortaron el lienzo separándolo del marco. Tras hacer la obra más fácil de transportar, huyeron con ella por el tejado.

Meses después del robo, en diciembre de 2008, aparecieron en los medios de comunicación ucranianos, concretamente en el semanario Zérkalo nedeli, unas informaciones sobre la supuesta recuperación de la obra. Según la noticia el semanario afirmó que se había encontrado el Caravaggio: Tatiana Balanovskaya, experta del museo, se apresuró a desmentir lo publicado, y afirmó que tanto el museo como la policía habían conocido la noticia a través de la prensa.

En un comunicado de prensa, el Ministerio del Interior, además de desmentir la recuperación de El beso de Judas, señaló que se había seguido una pista falsa relacionada con un coleccionista llamado Nikolái Ponomarenko, colaborador del museo, que desapareció el mismo día del robo y fue encontrado más tarde asesinado.

Tras dos años de búsqueda, hasta finales de junio de 2010 no se tienen noticias de la obra: es entonces cuando la policía alemana la encontró en Berlín. Esta vez la pista no era falsa, y quien la proporcionó fue el propio director del museo, Vladimir Ostrovski, que encontró el cuadro en un catálogo de una casa de subastas rusa. La venta debía cerrarse en Berlín, donde se reunieron los ladrones y los compradores. La Oficina Federal de Investigación Criminal alemana (la BKA, Bundeskriminalamt) y los cuerpos de élite (unidad especial GSG 9) de la policia alemana y ucraniana asaltaron y detuvieron a los 4 ladrones (tres ucranianos y uno ruso) justo antes de la transacción de la obra. Al parecer, los vendedores y otros 20 detenidos en Ucrania formaban parte de una banda internacional especializada en el robo de obras de arte. Fuentes: Agencia Reuters, Agencia EFE y www.losgrandesrobosdearte.com




“El concierto” obra de 1664-1665 del pintor neerlandés Johannes Vermeer con un valor estimado de más de 212 millones de dólares -y una recompensa ofrecida de más de 5 millones, se considera la obra robada más valiosa de la historia.
Fue una de las 13 obras desaparecidas en el mayor robo de arte en Estados Unidos, ocurrido en 1990 en el Museo Isabella Stewart Gardner, en Boston.
Dos ladrones entraron a la galería tras disfrazarse de policías y así engañar y posteriormente encerrar en el subterráneo a los guardias de seguridad. El FBI continúa con la investigación abierta por el caso.




“Cristo en la tormenta del mar de Galilea” es una obra creada en 1633 por el artista del Siglo de Oro neerlandés Rembrandt van Rijn que se encontraba en el Museo Isabella Stewart Gardner de Boston, Massachusetts, Estados Unidos, antes de ser robada el 18 de marzo de 1990. La pintura representa a Jesús calmando las aguas del Mar de Galilea, tal como descrito en el cuarto capítulo del Evangelio de Marcos del Nuevo Testamento de la Biblia cristiana. Se trata de la única escena marítima de Rembrandt. Es generalmente creído, por la presencia de catorce personajes en la barca, que Rembrandt se pintó a sí mismo tanto como a los doce apóstoles de Jesús.2 Se ha sugerido que el tripulante que se encuentra mirando hacia el espectador de la obra es el autorretrato de Rembrandt.




Rembrandt, Dama y caballero en Negro, 1633. Óleo sobre lienzo, 131,6 x 109 cm. Inscrita en el pie: Rembrandt.ft: 1633. Esta monumental obra, colgada en un lugar prominente en la sala holandesa, era visible a través de sus ventanas con vistas al patio. Rembrandt terminó este lienzo durante su segundo año en Amsterdam en 1632.

El FBI dice que sabe quienes fueron los autores del robo en 1990 del Museo Isabella Steward Gardner en Boston, en el que un equipo de bandidos sustrajo 13 obras de arte en 81 minutos, informa Eyder Peralta en NPR. 

Sin embargo, dice el FBI en un parte de prensa, desconoce la ubicación de las obras de arte y ha pedido información al público.

Los rateros entraron al museo vestidos de guardias, amarraron a los empleados, y luego procedieron a realizar el hurto de arte más grande en la historia.

Cortando los lienzos de sus marcos, se llevaron dos pinturas grandes de Rembrandt, junto con obras individuales de Vermeer, Manet y Govaert Flinck; Degas, y tres otros artículos, entre ellos un pequeño grabado de Rembrandt.

Están valoradas entre US$300 y US$500 millones, dice NPR.

“El FBI cree que con un alto grado de confianza en que en los años qui siguieron el robo, el arte fue trasladado a Connecticut y la región de Filadelfia, y algo del arte fue llevado a Filadelfia, donde fue puesto a la venta por los responsables del robo”, dice Richard DesLauriers, el agente especial a cargo de la oficina del FBI en Boston, en un comunicado de prensa. “Con esa misma confianza, hemos identificado a los ladrones, que son miembros de una organización criminal con base en los estados del Atlántico Medio y Nueva Inglaterra”. 

Dice NPR que la última vez que el FBI pidió ayuda del público cayó Whitey Bulger.
Los marcos de los cuadros desaparecidos siguen colgados vacíos en el museo, apunta NPR.


Madonna allattante, de Jacopo Tintoretto, una de las obras robadas en Verona.

El robo más grande de pinturas en Italia, ocurrió en el museo de Verona. Un total de 17 cuadros, entre ellos obras de Tintoretto, Rubens, Pisanello y Mantegna por un valor incalculable, fueron robados del Museo Cívico de Castelvecchio, en Verona, en el norte de Italia, informó hoy la directora, Paola Marini.

En declaraciones a los medios, Marini dijo que el robo se realizó la noche del jueves 19 de noviembre de 2015, cuando tres hombres, dos de ellos armados, irrumpieron en el museo, en el centro histórico de Verona, y tras amordazar a una cajera obligaron a un guardia a llevarlos a las salas para apoderarse de las obras.

Ritratto maschile. Cerchia di Jacopo Tintoretto

"Es un daño inmenso", aseguró Marini, que estimó incalculable el valor de los cuadros robados.

El alcalde de Verona, Fabio Tosi, dijo que los ladrones eran "profesionistas" que conocían bien el museo y consideró que se trató de un robo por encargo de alguien que sabía exactamente lo que quería.

"Fueron verdaderos profesionales, actuaron en el único momento en el que podían hacerlo, hacia las 19:30 horas, cuando el museo estaba por cerrar y la alarma no había sido activada", señaló.

Entre los cuadros robados están "Virgen y codorniz", de Pisanello; "San Gerónimo penitente", de Jacopo Bellini; "La Sagrada familia con una santa", de Mantegna; seis obras de Jacopo Tintoretto y una de su hijo Domenico;



Además de "La Dama delle licnidi", de Rubens, dos retratos firmados de Giovanni Francesco Caroto y otros de autores menos conocidos, como Hans de Jode y Giovanni Benini.

Los ladrones dañaron la obra "Conversión de Saúl", de Giulio Licino, que se encontraba cerca de los cuadros de Tintoretto.

La autoridad judicial encargó al Núcleo de Tutela del Patrimonio Artístico del cuerpo de Carabineros las investigaciones sobre los hechos.

"Es el robo más grave en la historia del arte italiano, sobre todo por su número", aseguró el historiador de arte, Tomaso Montanari.

Consideró que se trató de un hurto de "turismo de masa", ya que fueron sustraídas obras de "tarjeta postal".

A continuación, las obras sustraídas


Ritratto di Marco Pasqualigo, de Domenico Tintoretto


Ritratto di ammiraglio veneziano. Bottega di Domenico Tintoretto

Los tres inmovilizaron al agente y acallaron a la empleada con una mordaza. Uno de ellos se quedó controlando a la mujer, mientras los otros dos obligaron al guardia a llevarlos por las salas donde robarían los cuadros, siempre según la reconstrucción de La Repubblica. Para doble colmo, por un lado, los ladrones aprovecharon el coche del agente para alejarse y, por otro, el robo fue realizado justo el día en que el ministro de Cultura, Dario Franceschini, presentaba en una rueda de prensa dos obras de arte recientemente recuperadas por los Carabinieri.

San Girolamo penitente, de Jacopo Bellini

Ritratto di Girolamo Pompei, de Giovanni Bellini


Sacra Famiglia con una santa, de Andrea Mantegna

La 'Virgen de los codornices', de Pisanello

“Eran tres, dos armados, con el rostro cubierto. Hacia las 19.30, poco antes del cierre, en el museo se estaba llevando a cabo el relevo, ya que de día hay al menos 11 trabajadores, pero a esa hora se quedan la taquillera y un agente de vigilancia. El guardia inspecciona las salas para verificar que nadie se haya quedado, entonces vuelve a la entrada y deja marchar a la taquillera. En ese momento se produjo el robo”. La reconstrucción de Roberto Bolis, responsable del gabinete de Prensa del Ayuntamiento de Verona, a La Repubblica sugiere que se ha tratado de una operación organizada y llevada a cabo por profesionales.

Ritratto di Giovane monaco Benedettino, de Giovanni Francesco Caroto

“Alguien los mandó. Estaban preparados y sabían exactamente a dónde tenían que ir”, ha declarado el alcalde de Verona, Flavio Tosi, que añadió que 11 de las 17 cuadros sustraídos son obras maestras, según el diario The Guardian. Bolis subrayó sin embargo en declaraciones a La Repubblica que a su juicio los ladrones eran sí profesionales pero no expertos de arte. “Se hicieron con obras que estarían en una lista, pero que no eran ni las mayores ni las más preciadas del museo”. Aun así, el responsable de prensa considera que por lo menos cuatro de las piezas son de “grandísimo valor”: la Virgen de los codornices, de Pisanello, San Girolamo penitente, de Jacopo Bellini, la Sagrada Familia con una santa, de Mantegna, y el Retrato de joven con diseño infantil, de Giovanni Francesco Caroto.

Ritratto di Giovane con disegno infantile, de Giovanni Francesco Caroto


Paesaggio, de Hans de Jode

Porto di mare, de Hans de Jode

Banchetto di Baltassar, de Jacopo Tintoretto


Giudizio di Salomone, de Jacopo Tintoretto

Sansone, de Jacopo Tintoretto

Trasporto dell’arca dell’alleanza, de Jacopo Tintoretto


El grito de Edvard Munch

El Grito (Skrik en noruego o The Scream en inglés, de 1893) de Edvard Munch (Løten 1863 – Ekely 1944) es una de las obras robadas en los museos europeos más conocidas del mundo. En realidad El Grito no se trata de una única obra, sino de diferentes versiones realizadas por el pintor expresionista noruego entre 1893 y 1910, dos de ellas en pastel, y que forman parte de la serie conocida como el Friso de la vida (Livsfrisen), junto a otras obras.

La imagen de El Grito se ha convertido en un icono y símbolo de la angustia, y es una de las obras más emblemáticas en la historia de los robos de arte del siglo XX. La versión más conocida se conserva en la Galería Nacional de Noruega (1): también existen otras dos versiones en el Munch Museum, también en Oslo, mientras que la cuarta se encuentra, desde mayo de 2012, en la colección particular del millonario norteamericano Leon Black, que la adquirió en una subasta de Sotheby’s en Nueva York por 91M€, casi 120M$. de los sucesos más sorprendentes de los robos sufridos por las obras de Munch ocurrió diez años después, también en Oslo. El domingo 22 de agosto de 2004, dos hombres vestidos de negro y enmascarados, robaron del Museo Munch otra de las versiones de El Grito (1893) y la Madonna (1894-1895). Lo más increíble es que lo hicieron a plena luz del día, con el museo abierto y las salas llenas de visitantes: a punta de pistola obligaron al público y a los dos guardias de seguridad a tirarse al suelo, descolgaron las obras y se las llevaron, literalmente, bajo el brazo. La policía respondió al ser alertada por la alarma silenciosa al descolgar las obras de la pared, pero ya era demasiado tarde. Los ladrones huyeron rápidamente en un Audi A6 negro que les esperaba. Cuando la policía se personó en el Museo Munch, El Grito y laMadonna ya habían desaparecido. 

Madonna de Edvard Munch


Tras el espectacular robo, el Museo Munch invirtió en 2005 más de 100M€ en reforzar convenientemente sus medidas de seguridad, mientras las sospechas se centraron en un grupo armado de ladrones de bancos que ya había actuado en el país en los meses anteriores. Sin embargo, ni la investigación policial ni la recompensa de más de 250.000€ ofrecida por el Ayuntamiento de Oslo consiguieron que las obras volvieran a casa.

Noruega quedó conmocionada de nuevo en abril de 2005 cuando el periódico suecoSvenska Dagbladet afirmó en titulares que las dos pinturas habían sido quemadas por los ladrones para eliminar pruebas. Esta noticia se produjo pocas semanas después de la detención en Málaga del ladrón David Aleksander Toska, por un robo a una central de reparto cometido en abril de 2004. Más tarde, Toska se ofreció incluso a devolver los cuadros si le reducían la pena de 19 años de cárcel a la que había sido condenado.

Pocos días después de cumplirse dos años del robo de las obras, en agosto de 2006, la policía noruega las recuperó en Moss, en la región de Oestfold (Oslo), aunque con algunos pequeños desperfectos, que pudieron restaurarse. Sabemos que la policía negó, además, haber pagado dinero por la recuperación de las pinturas y rechazó comentar cómo las han encontrado (4). La prensa barajó la posibilidad de que Toska, mientras estaba encarcelado, cooperara con los investigadores a cambio de condiciones más favorables en prisión.

Fuentes: La Vanguardia | Cultura, 31/08/2006, www.losgrandesrobosdearte.wordpress.com



Autorretrato de Meyer de Haan (1889-1891)



EL ROBO MILLONARIO DEL KUNSTHAL DE ROTTERDAM (2012)

Pocos imaginaban que el Kunsthal de Rotterdam, museo emblemático dedicado al arte contemporáneo desde 1992 y obra del arquitecto Rem Koolhaas, sería víctima del robo más importante de la última década en Holanda. En octubre de 2012 el Centro de Arte de Rotterdam (conocido como Kunsthal) presentó la exposición Avant-Gardes: The Collection of the Triton Foundation para celebrar el 20º aniversario del museo. Esta colección, propiedad de la familia del industrial holandés Willem Cordia, es una de las 200 más importantes del mundo, e incluye obras de Van Gogh, Picasso, Duchamp o Mondrian, entre otros. La exposición del Kuntshal era la primera vez que esta colección se exhibía al público.


Cabeza de arlequín de Pablo Picasso (1971)

Los ladrones entraron en el museo sobre las tres de la madrugada de la noche del 15 al 16 de octubre, escogieron siete obras de Meyer de Haan, Gauguin, Monet, Matisse, Picasso y Freud; y huyeron en apenas dos minutos. El sistema de seguridad del Kunsthal está totalmente automatizado, y se gestiona desde una central externa, con cámaras controladas por ordenador, de manera que en el momento del robo no había ningún vigilante nocturno en el museo. Las alarmas estaban conectadas a una empresa privada  de seguridad, que alertó a la policía, pero cuando llegaron ya era demasiado tarde: los ladrones y las obras ya habían desaparecido. Este es el mayor robo de arte en los Países Bajos desde que en 1991 un total de 20 cuadros fueron sustraídos del museo Van Gogh en Amsterdam.

En un primer momento se creyó que se trataba de un secuestro y que los ladrones pedirían un rescate al museo a cambio de las obras. La dirección del museo afirmó que estaban muy bien documentadas, aspecto que dificultaba mucho su venta. Para solicitar la colaboración ciudadana, la policía difundió unos días después una grabación de una cámara de seguridad del museo, en la que aparecen dos personas que entran y salen del museo llevando las obras en unas bolsas especiales:

(Ver video)
https://www.youtube.com/watch?v=w_88wOtytWU

En enero de 2013 los responsables de la investigación localizaron y detuvieron en Bucarest a tres sospechosos de nacionalidad rumana, entre ellos un joven llamado Radu Dogaru, que resultó ser el jefe de la banda; junto a sus cómplices Eugen Darie, el conductor del vehículo, y Mihai Alexandru Bitu. Al parecer una joven rumana, novia de uno de los sospechosos, escondió las obras en su casa justo después del robo, antes de trasladarlas a Rumanía. Una vez allí, y ya que los ladrones no conseguían vender el botín, la madre de Radu, Olga Dogaru, declaró que enterró los siete cuadros en el jardín de una casa abandonada de Caracliu, su localidad natal, y los trasladó más tarde a un cementerio.


La lectora en blanco y amarillo de Henri Matisse (1919)

Según declaró ella misma en julio de 2013 a la fiscalía rumana, en febrero decidió destruir las pruebas contra su hijo, quemando  las obras en una estufa de su propia casa, para protegerlo así de una condena segura. La fiscalía dio credibilidad a su testimonio, mientras que la justicia de Holanda y el Kunsthal de Rotterdam mantenían la esperanza de que hubiera mentido o que sólo hubiera quemado algunas de las obras, pero no todas. Lo que Olga Dogaru no sabía es que algunos pigmentos pictóricos soportan temperaturas muy altas y que quizá aún era posible encontrar pruebas entre las cenizas que ayudaran a identificar las obras.


Paul Gauguin: Mujer frente a una ventana abierta (1898)

Más tarde la madre de Dogaru se retractaría de sus declaraciones; sin embargo las primeras investigaciones del Museo Nacional de Historia de Rumanía, responsable del análisis de las cenizas de la estufa, desvelaron fragmentos de cuadros al óleo que han sido quemados. Ernest Oberländer-Tarnoveanu, director del museo, afirmó que habían descubierto pigmentos especiales para las pinturas, muy caros, que no se han usado desde la segunda mitad del siglo XX, además de unos clavos y grapas de cobre y acero que podrían ser de los bastidores de las obras. Sin embargo, las conclusiones sobre si las cenizas corresponden a las obras robadas no fueron muy concluyentes. Aunque se hallaron restos de estaño, plomo, zinc, y de color azul, amarillo y rojo, el análisis no pudo precisar que pertenezcan a los cuadros desaparecidos.


Monet: El puente de Waterloo (1901)

En el juicio por el robo -calificado, al igual que otros muchos, como el robo del siglo- Ragu Dogaru declaró que cinco de las obras están en manos de su amigo ucraniano Vladimir Vladimirenko, porque dio instrucciones a su madre para que le entregara las obras. Dogaru ofreció devolverlas al museo si, a cambio, el juicio se trasladaba de Rumanía a los Países Bajos. Además, anunció que denunciaría al Kunsthal de Rotterdam porque la vigilancia en el museo era casi inexistente. La puerta estaba cerrada, no bloqueada, prácticamente entramos con unos alicates. (…) Se ha demostrado una clara negligencia respecto a la seguridad del perímetro del museo y, sobre todo, de las obras de arte expuestas. Sus declaraciones respondían a una estrategia de defensa, ya que en el caso que el museo fuera acusado de negligencia, la institución debería asumir de manera solidaria el importe del seguro de las obras. Dogaru pretendía reducir así el importe que él debería pagar si le condenaban por el robo y no devolvía los cuadros.


Monet: El puente de Charing Cross, Londres (1901)

Finalmente los acusados decidieron declararse culpables de los cargos ante la justicia rumana, muy posiblemente para reducir sus condenas, que podían oscilar entre los 7 y los 20 años. Las sentencias dictaminaron 6 años de cárcel para Dogaru, y 5 años y 4 meses para Darie. Por si fuera poco la pena de cárcel, fueron además condenados a pagar 18,1M€ en concepto de compensación al museo por el robo de las obras. 

Lucian Freud: Mujer con los ojos cerrados (2002)

Después del juicio, la Interpol detuvo en Manchester a otro miembro del grupo, Adrian Procop, también rumano y que hasta entonces estaba desaparecido.

Fuentes: ABC de España,  www.losgrandesrobosdearte.wordpress.com

martes, 9 de febrero de 2016

Luis Ángel Silva Melón y el origen del Chúa-chúa





Luis Ángel Silva Melón y el origen del Chúa-chúa
Emilio Bueno Salazar

El día de ayer 8 de febrero, las musas se llevaron al sonero más grande que ha dado México: Luis Ángel Silva Nava mejor conocido como “Melón”. Oriundo del barrio de Santa María la Ribera, Melón nació en la calle de Naranjo un día 2 de octubre de 1930.

Hijo de un peluquero, que como él mismo contaba, tuvo un golpe de suerte al “pegarle” a un premio mayor de la lotería. Estudió en las escuelas del rumbo y jugó fútbol en los equipos de la colonia, llegando a jugar en el Oviedo, equipo en el que también jugó José Alfredo Jiménez.

Cuenta, que su amor por el son, nació en un visita a la casa de su abuela materna en el mismo barrio.

La primera vez que Melón oyó tocar él son cubano fue en la vecindad donde vivía su abuela materna. "Lo escuché bonito, me sentí sorprendido y quería tocar lo que estaba oyendo…" Nunca pudo imaginar lo que esa música provocaría en él años mas tarde cuando se convirtió en el más grande sonero mexicano, y colocarse a la cabeza del género del “Son-Bop”, una especie de combinación del son y del bebop salido del jazz.

Más tarde, su inquietud lo llevó a intentar ser tenedor de libros, al tiempo que trabajaba en una fabrica de clavos.

Una influencia muy grande en él, fue que en la calle de Trébol escuchó a David Ferruzca, "Caricaballo", director de un grupo llamado El Latino, grupo que proyectó a varios soneros de la colonia, como Luis González Pérez y Tony Camargo. En esa misma calle vivía su tía Josefina. Melón les oía cantar los éxitos de Daniel Santos y los conjuntos cubanos y cantantes del caribe que sonaban en la radio. Quizá por su corta edad, nunca reparó o se dio cuenta si era música mexicana o no. Relatan sus contemporáneos que fueron muchas las veces las que Doña Paz -su madre- lo retiró de las puertas de las cantinas, porque se pasaba el tiempo escuchando los discos de moda que las rocolas reproducían en esos lugares. 

Muy pronto comenzó a cambiar su gusto musical. Cuando entró al ambiente musical de aquellos años, cayó en cuenta que los del Macao, (así se conocía a Los Diablos del Trópico), tocaban mejor que el conjunto Son Clave de Oro. El conjunto del Río Rosa, lo mismo, así como las orquestas de Chucho Rodríguez y de Arturo Núñez. Otro factor importante en su trayectoria fue el trato personal y profesional con el pianista y arreglista mexicano Luis González Pérez, que "me hizo cambiar muchas cosas y tener precisión auditiva…”.

Fue el trompetista Armando Thomae de Los Guajiros del Caribe quien lo oyó cantar en una fiesta y le propuso integrarse al conjunto. Melón comenta que en una de esas fiestas le dijo:

- Oye. No cantas mal, pero como que eres un poco descuadrado. ¿No te gustaría cantar son?

- Como que no!

-Mira, ¿por qué no asistes a los ensayos de nuestro grupo?

El grupo lo integraban jóvenes preparados musicalmente. Todos ellos estudiaban en la Escuela Libre de Música. Su director se llamaba Antonio Espino, y era quien hacía los arreglos, Armando empezaba en la escuela y César Molina en la trompeta, estaba terminando de aprender a leer música. Al conguero, Jesús Vázquez, le apodaban Fufu, y fue él quien le puso el apodo de "Melón" a Luis Ángel, pues al parecer, Luis Silva tenía la cabeza como un melón, (por lo cabezón). Estaba también Luis Ángel Romero Donís, el Chamaco, quien tocaba el bongó. Entre ellos se comentaba que Melón era un sonero nato. Los Guajiros del Caribe fue el grupo de sus inicios allá en el año de 1949. Se dice que comenzó en los coros porque en un chance que tuvo para cantar, no se adaptó bien a la canción. Para aprender más del estilo del son, consiguió discos de Cascarita y Kiko Mendive, los estudió minuciosamente escuchándolos hasta la saciedad. Se ponía frente a un espejo escuchando el disco, al tiempo que tocaba las maracas, y, después de mucho escuchar y ensayar, comenzó a mejorar. Con el paso del tiempo el cantante de planta del grupo, Antonio Espinom, abandonó el conjunto, quedándose en Ciudad Juárez. Fue por estas circunstancias que Melón debuta como cantante.

En una gira por Ciudad Juárez en 1949, con Los Guajiros del Caribe, el joven Luis Ángel Silva Melón, se hechizó con el bebop que escuchó en los discos de Woody Hermann y Gene Krupa, y más tarde, con algunas big bands que llegaron a El Paso. Recuerda que en el Palacio Chino de Juárez tocaba la orquesta de Roy Ramos, cuyo pianista, Willy Guzmán cantaba en esta modalidad del jazz. Melón trabajaba en el cabaret “La Cucaracha” y solía pasar sus ratos libres yendo a escucharlos. La fusión del bebop con el son cubano sería el sello que le imprimiría al sexteto que en 1958 formó con Carlos Daniel Navarro Lobo.

Melón conoció Benny Moré, el Bárbaro del Ritmo a mediados de 1949. Con el tiempo, empezó a conversar con él y a desarrollar una buena amistad. En 1950 grabó en los coros de Benny Moré para un número cinematográfico que se llamó "Bocón" de Juan Bruno Tarraza.

Esa grabación fue una lección tremenda, se comenta que había dos coristas que no dieron el ancho y como no pudieron encontrar reemplazo, Benny le dijo a Tarraza que necesitaba un buen cantante, Melón, le dijo al gran Benny:

- Yo le voy a hacer, el coro y la inspiración al mismo tiempo.

Melón estaba tan maravillado, aunque se equivocó dos veces, pero cuando por fin se acopló, Benny le tomó de la cabeza -que es la costumbre de los cubanos- cuando se hacen las cosas bien. De ahí en adelante, Melón asistió con más frecuencias a las actuaciones del Bárbaro del Ritmo.

Melón cuenta entre sus anécdotas lo siguiente:

"En mis principios, los cuales se remontan a 1949, hubo soneros muy buenos en todos los instrumentos los cuales conocían el son en toda la extensión de la palabra. Era obligación tocar con propiedad respetando la clave, en una palabra: como debe ser. Los conjuntos eran de primer nivel, como diría conocido cronista de futbol. Recuerdo entre los pianistas al Viejo Luis, Daniel de la Vega, Salomón Jiménez, Toño Espino, Fayo Cabrero, Pepe Bustos, Luis Lozano, y no hablo de Gallina porque él llegó más tarde y se prestaría a suspicacias. Pero usted, mi enkrukoro, puede tener su opinión acerca de Mauro Enrique Chávez Vergara, que era su nombre".

En 1951, cuando trabajaba en el cabaret Astoria con los Guajiros del Caribe, Melón conoció al diplomático gutemalteco Guillermo Shur, quien los visitaba muy a menudo y lo invitó a su casa a escuchar discos. Así pudo conocer lo que se estaba “cocinando” en New York, Machito, Tito Puente con sus Picadilly Boys, Tito Rodríguez y sus Lobos del Mambo, Joe Loco (José Estévez), Julio Andino y Arsenio Rodríguez, -estas grabaciones se encontraban en 45 revoluciones-, y, con ello, actualizó su repertorio y se puso al día con los ritmos de la “Casa del Mambo” el Palladium. La unión con los Guajiros del Caribe duró poco ya que después de un toque en Ciudad de Juárez, el grupo se desintegró.

Luego pasó a Los Diablos del Trópico. Melón se encontraba en el Macao, con los Diablos del Trópico, el último día de la prueba, un domingo, fue que le dijo Felipe Chía.

- Oye Melón. ¿Te gustaría quedarte con nosotros?

- Sería un sueño

- Pues ya te quedaste. Nada más que tienes que ponerte más duro.

Es pues, en la ciudad de México, de regreso, en el año de 1949, cuando se había pegado a Los diablos del Trópico”, y hace su debut en un cabaret llamado el “Macao”, ubicado en la esquina de Bolívar y Mesones. Sin embargo, hay quienes contradicen este sitio como el lugar de los inicios de Melón y mencionan al cabaret el "Zandam" como el primer centro nocturno donde inició la leyenda de Melón como cantante de son. El Zandam estaba ubicado en las calles de Sonora cerca de la Avenida Insurgentes, en el mismísimo  predio que luego ocuparían los Almacenes París-Londres. El Zandam poseía instalaciones de madera rústica con forma de Molino de Viento al más puro estilo Holandés, y, contaba con todos los servicios para brindar atención a una clientela de las llamadas “pomada” o de “pipa y guante”. De aquel grupo “Los Diablos del Trópico”, Melón conservo la amistad y siguió trabajando años más tarde con el pianista Luis Lozano Cachimba.

En el transcurso de todos esos años, Melón se labró una fama con su voz sonera y su pasó por varias agrupaciones, entre las que podemos recapitular a el Trío Guerra a la oreja, Los Guajiros del caribe, Los diablos del trópico, conjunto que lideraba Galo Almazán; las orquestas de Chucho Rodríguez y de Ray Montoya. También hizo coros en algunas grabaciones del sello RCA Víctor, entre las que destacan las de Tony Camargo, hasta que Carlos Castillo, empleado de la casa grabadora, pasó por la calle de Humboldt y “escuchó un armónico y pegajoso sonido que brotaba del inmueble marcado con el número 8, antro donde Lobo y Melón ya atraían a la parroquia bailadora”. Melón menciona en un artículo de la Jornada:

Este, su enkobio, empezó su trayectoria sonera en 1949 y se encontró con que el ambiente sonero ya tenía figurones que lo interpretaban magníficamente. En la XEW se presentaban el Son Clave de Oro, Chucho Rodríguez y su orquesta, La Conga de Alvarito, grupos mexicanos que sonaban de aquellita. Para ese entonces habían llegado los conjuntos Casino, Niágara y, en 1945, el Matamoros, para actuar en lugares pomadosos, como El Patio, Ciro’s, Sans Souci y otros, a pesar de la opinión de los de alcurnia.

En otro artículo de la Jornada fechado el 28 de septiembre del 2011, Melón menciona lo siguiente:

…en Bolívar y Mesones, El Macao, en el que Los Diablos del Trópico, de Galo Almazán, noche a noche daban muestra de su calidad y hacían del lugar el preferido de exiliados, estudiantes y peloteros cubanos. No era extraño que Benny Moré se apareciera y echara la paloma. Además había niñas de la noche muy atractivas, así que el jícamo estaba garantizado, ya que los satánicos tenían saoco a raudales.

Las fechas para que grabará Melón se acercaban ya, y es así como en 1951 el pianista cubano Juan Bruno Tarraza lo llama para integrar su grupo de estrellas. En aquel ensamble graba los éxitos “María Cristina” y “Pachito el Ché”. También en aquel año participa en la banda sonora de la película “El marido de mi novia”, iniciando una de las más grandes carreras exitosas como sonero. En aquellos años regresa a la orquesta de los Guajiros del norte y también participa como cantante del la orquesta de Ray Montoya y el grupo Sensación Combo, grupo que por un golpe de suerte, llega a Acapulco en 1957. En el puerto de Acapulco conoce al el percusionista Carlos Daniel Navarro Pulido “Lobo”, el cual estaba tocando con el grupo Batamba. Dicen que la historia de Lobo y Melón comenzó cuando Carlos Daniel Navarro Pulido Lobo, se le acercó a Melón para proponerle crear un combo.

El conjunto de Lobo y Melón fue una institución dentro de la música afro-antillana en el caribe y en algunos países de América latina, encarnaron unos años fugaces el clímax de la furia tropical y romántica que por décadas, y aún por siglos, había llegado a México provenientes de las Antillas mayores. Se formó para 1958, en un momento cuando el cha-cha-chá estaba en su apogeo en México y toda agrupación, charanga o no, estaba obligada a tocar el ritmo de moda. La historia comienza cuando Carlos Daniel Navarro Pulido “Lobo”, que antes estuvo con el grupo Batamba, se encontraba tocando en Acapulco, donde también se encontraba en el lugar el Sensación Combo, relata Lobo que le expresó a Melón:

-¿no te gustaría que hiciéramos un grupo?

Melón le respondió:

-Allá en México hablamos.

Tal parece que su debut se llevó a cabo en un lugar de la calle Humboldt con la Avenida Hidalgo, el cual tenía licencia para la venta o reparación de neveras. Lobo le expresó a la periodista Merry Mac Masters lo siguiente:

-De la noche a la mañana el lugar lo convirtieron en un bar y le llamaron el “H8”. No se bailaba. La gente nada más iba a escuchar. Logramos acostumbrar al público a las ideas, estilo y manera de tocar de nosotros.

En el “H8”, fue donde debutaron en su primera noche, en efecto, sonaron de manera caótica, por lo que Melón un tanto confundido quería abandonar el grupo de inmediato.

Melón le recomendó a Lobo que su verdadero interés de quedarse en la banda era que tocaran bien y en un futuro lograran acoplarse; su propuesta fue que la naciente banda ensayara en serio. A partir de la semana siguiente del suceso, empezaron a ensayar y en unas semanas tenían un repertorio de veinticinco números entre estándares y algunos números originales, como, "Abre", un número de Roberto, "Coge pa' la cola" un arreglo de Melón y "El campesino", una canción venezolana que les enseñó el pianista venezolano Ortega.

En la portada de un disco LP de la firma VIK se lee el siguiente texto:

*Hace un año aproximadamente, mientras trabajaban en Acapulco, cada quien por su lado, el “lobo” Carlos Daniel Navarro y el “Melón” Luis Ángel Silva, después de cambiar impresiones, llegaron a la conclusión de que sus inquietudes musicales eran semejantes y acordaron formar un conjunto. El 13 de octubre de 1958 empezaron a grabar para VIK y un año después sale al mercado su primer disco de larga duración. Inmediatamente comenzaron a trabajar en el H8, club nocturno de la Ciudad  de México, en donde permanecieron durante tres meses, actuando frente a una asidua concurrencia que ellos mismos habían formado. Su éxito fue tal que tuvieron que poner veinticinco números en una semana. De ahí pasaron a actuar en el Picos Pardos, y, un mes más tarde, pasaron al Rúa de la famosa Avenida Juárez, en donde alternaron con el conjunto de Mario Patrón. Y casi un año después, a principios de noviembre de 1959 hicieron su primera aparición en la televisión. Actualmente están trabajando en el Capri.  *Fuente: Discos VIK MLV-1059.

Es así como nace la leyenda del mejor conjunto sonero de México: Lobo y Melón.

Cuando llegó el tiempo de plasmar los temas de Lobo y Melón en los surcos del acetato, se cuenta que para su primer disco faltaba un tema para completar la docena: Amalia Batista, basado en una opereta cubana, fue metido casi a huevo para terminar el disco.

A Lobo y Melón los acompañó la fama y la fortuna así como la venta de discos. Cerca de un millón llegaron a venderse, hecho insólito que los catapultó para realizar giras en Estados Unidos. Los oyentes, hispanos y anglosajones por igual, abarrotaron los clubes nocturnos y los grandes escenarios como el Palladium de Los Ángeles.

Lobo y Melón grabaron y actuaron por más de una década, tiempo suficiente para cosechar un éxito tras otro. Fama y fortuna nunca les faltó. El primer grupo de Lobo y Melón estuvo integrado por el venezolano Luis Ortega en el piano, (Ortega desertó al poco tiempo, trasladándose a Acapulco y los dejó sin pianista), en el timbal estaba Héctor Leal, en el bajo Roberto Agüero, Lobo en la voz y las tumbadoras y Melón como cantante. Cuando fueron a grabar su primer LP, la orquesta había cambiado: en el piano, Mauro Enrique Chávez Gallina (quien remplazó a Luis Ortega, el venezolano); en el timbal, Mario González Zuzunaga Cholito (remplazó a Héctor Leal); en el bajo, Andrés López Montenegro "Mucha Trampa"; después Melón propició la entrada de Manolo Osorno. En este algunos LP están incluidas las canciones “No hay negocio" y "Margarito" que cantó Lobo, "El Cumaco de San Juan" que la cantó Melón, "África" y "La bola". El disco termina con la pieza "Amalia Batista", la cual fue metida como relleno. El primer sencillo salió a la venta en junio de 1959 en 78 rpm y en 45 rmp.

¿Cómo fue que surgió el chúa-chúa?

Lobo y Melón se hicieron muy popular con el ritmo chúa-chúa, Melón aporta su definición de esta manera:

"Éramos un grupo, no solamente Lobo y Melón, sino un grupo de soneros que teníamos esa idea, entre ellos estaba Pepe Bustos, un pianista sensacional que está con el Batachá. Hay extranjeros que llegaron en 1955 diciendo que ellos lo inventaron, pero esto ya se hacía desde 1953. Existían muchos que se autonombraban los autores de ese estilo, al cual yo le llamo son bop".

"Yo quiero decir ahora mi versión de como nació ese estilo. Cuando salí por primera vez del Distrito Federal, fuí a Ciudad Juárez con los Guajiros del Caribe, en donde me encontré con un estilo que se estaba utilizando mucho en el jazz que se llamaba be-bop, ahora le dicen también scating, que consiste en cantar con sílabas como si fueras un instrumento, pero sin utilizar las palabras".

"Cuando escuché "Lemon Drop" de Gene Krupa, me volví loco con ese estilo y siempre tuve la idea de juntar el be-bop con el son cubano, pero fueron pasando los años y no lo lograba. Una vez incluso en una presentación, cuando se me nubló la mente y ya no pude seguir inspirando, empecé a utilizar algunas sílabas. Inmediatamente mis compañeros se empezaron a burlar de mí y hasta me insultaron. Ese fue mi primer intento".

La oportunidad para que la Orquesta de Lobo y Melón grabaran su estilo la obtuvieron, gracias a Melón quien era muy amigo de Rafael de Paz, director artístico de la RCA Víctor en México. Al parecer Melón lo invitó a observar la actuación de la Orquesta en el “H8” y Rafael le gustó lo que presentaron esa noche. Primero grabaron en la Casa Vik, una filial de la RCA Víctor -su línea económica donde grababan los artistas humildes. Tal parece que la agrupación logró armonizar con la masa oyente, ya que vendieron discos como pan caliente, por lo tanto la RCA los aceptó como artistas de categoría.

¿Cómo nació Amalia Batista?

Melón comenta que:

-La incluimos en el disco porque a Lobo le gustaba, a mí no. Sigue sin gustarme pero la adoro y en cada presentación la tengo que cantar porque es mi tono.

Antes de terminar la grabación de ese primer LP, desertaron Andrés y Cholito, pero llegaron Ángel Romero Donís, "el Chamaco", Crescencio Paredes Guzmán, "el Pajarito" y luego otros más.

Cabe indicar que fue precisamente Rafael de Paz quien le puso el nombre al grupo. Lobo le señaló en libro de Mac Master que:

A Melón le decían así por la forma de su cabeza. Y a mí porque me parezco a un lobito. De joven era muy inquieto y andaba para arriba y abajo a una velocidad tremenda. A Rafael le pareció muy comercial el nombre.

En tanto Melón agregó:

"La primera vez que se utilizó el nombre de Lobo y Melón fue porque Rafael de Paz me llamó por teléfono y me comunicó que el día para grabar era el trece de octubre de 1958. El único problema era cómo se iba a llamar el grupo, porque si poníamos los nombres de los dos, Luis Ángel Silva Nava y Carlos Daniel Navarro Pulido, la etiqueta iba a salir del tamaño del mundo".

A él le dicen Lobo, a mí me dicen Melón. ¿Qué le parece Lobo y Melón?

Rafael le respondió:

"Así se queda".

La disolución de la Orquesta de Lobo y Melón

Desgraciadamente, después de finalizar una gira por Los Ángeles, la poderosa Orquesta de Lobo y Melón se disolvió, tal vez por diferencias de intereses en la conducción de la orquesta. El derrumbe de esta orquesta determinó una crisis amplia en él son mexicano. El conjunto tenía “algo” que se basó en el estilo bebop que Lobo también aprendió en sus días con el grupo Batamba, su grito acalorado mientras tocaba las tumbadoras era para - bababá - tiblia - chúa - Chúa.

En el aeropuerto de la ciudad de México después de 13 años de existencia, solo se dijeron hasta luego y cada cual cogió su camino. Melón se quedó con el grupo, pero no funcionó, al final lo disolvió.

Lobo atribuyó la disolución a problemas “personales internos”, “dada la poca importancia que nosotros mismos nos dábamos”.

-Yo era joven y pensé que siempre iba a serlo, no supe valorar la fama debido a una falta de preparación hacía el arte.”

Lobo poco después formó dos orquestas Lobo y su Tribu y La Charanguita de Lobo. Mientras Melón grabó con un grupo que se llamaba Psicosis, con quienes grabó sólo cuatro números, que sirvieron de base para un disco que posteriormente grabó con José Luis Martínez Contreras en 1973.

-Ese grupo lo formó Dios. Cada elemento que conformó el conjunto de Lobo y Melón fue una pieza del rompecabezas. Fuimos creadores del estilo denominado "Chúa-chúa", que consistía en sustituir instrumentos musicales con sonidos vocales.

-Gracias a nuestra calidad de los soneros que se producía en México, de 1945 a 1954, no hubo necesidad de importar agrupaciones de otras latitudes.

El grupo de Lobo y Melón se disolvió en 1971, dejando atrás 13 años llenos de éxitos, y despidiéndose todos en el aeropuerto internacional de la Ciudad de México.

 Entre otras anécdotas…

Melón relataba que Juan Bruno Tarraza formó un conjunto que en verdad honraba el calificativo de estrellas. La alineación incluía a Alejandro Cardona, en las trompetas; Caramelo y Lucas; Pedro Zamora Peregrino, pariente de la gran Toña La Negra, estaba en los bongoes; su hermano Toño en las congas; Humberto Cané en el bajo y Rafael Mora El Morro, en la guitarra.

Melón fue un duro crítico de las bajezas de Venus Rey. Una diferencia en 1975 con el que casi todos los músicos llamaban “el cacique” del sindicato de músicos, Venus Rey, marcó su destino en México cerrándole las puertas para trabajar en el país y tuvo que empacar para marcharse al país del norte.

En Nueva York, sin dinero, pero con muchísimos amigos, Melón alternó con grandes salseros como los hermanos Palmieri (Charlie y Eddie); con Johnny Pacheco, integrante de los mundialmente famosos Fania All Stars y con ellos grabó un par de discos, uno de los cuales llegó a estar 26 semanas consecutivas en el primer lugar de la lista de popularidad neoyorquina. Allí formó el grupo la Salsa Azteca”.

Tras la separación del dueto con Lobo, Melón mantuvo su éxito en solitario y en 1986 grabó una disco con Fania "Llegó Melón", que incluyó una composición de Agustín Lara, el cual forma parte de los 30 discos de larga duración que forjó en su larga trayectoria.

Melón escribía: “El Día de Muertos me hizo recordar a muchos amigos y compañeros, los más recientes Celio González y Beto Ávila a quienes conocí en Veracruz... Con Agustín Lara coincidimos en un baile en el viejo Parque España de Veracruz. Compartimos tarima con la Sonora Veracruz de Toño Barcelata. Al final se hizo una descarga sensacional, cantando por primera vez Celia con Lobo y Melón. Las visitas de Celio a donde actuábamos se hicieron familiares y culminaron con una comida que nos hizo en Nueva York cuando volvió a integrarse con la Sonora Matancera. Volvimos a vernos en el escenario del Palladium de la Gran Manzana con Eddie Palmieri y la Perfecta, quienes completaron el cartel...”

En 1999 recibió por sus 50 años de trayectoria artística un merecido homenaje en el Palacio de Bellas Artes. En el 2009 Melón, ya con 60 años de carrera en los escenarios, fue galardonado con la medalla Gonzalo Aguirre Beltrán, que reconoce el mérito y la aportación musical a través del Instituto Veracruzano de la Cultura.

Melón trascendió fronteras al ser el único artista mexicano que grabó con Fania All Star, la firma latina más importante en Nueva York. Aquel disco titulado Llegó Melón, se mantuvo por 26 semanas en el hit parade de Nueva York

Enkobio –como el mismo Melón se hacía llamar- murió ayer 8 de febrero a los 85 años en Veracruz, su segundo hogar. Luis Ángel Silva Melón decía que era “chilan-cruzano”.
Ya no se escuchará más el Chúa-chúa…


Fuentes:
La Jornada
El Universal
Discos Cadmen
Discos VIK
Herencia Latina
Youtube